Conoce el Campus de Justicia de Madrid
| Juzgados de lo Contencioso Administrativo |
|
Paredes + Pino ArquitectosEdificio: Juzgados Contencioso Administrativo Arquitectos: García de Paredes y García Pino Servicios jurídicos de la C.M. 49 Salas de vistas 48 Servicios comunes procesales 48 Unidades de apoyo directo
Los Arquitectos
Fernando García Pino (Madrid, 1965) y Manuel García de Paredes (Madrid, 1966) son arquitectos por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM). Ambos han completado su formación trabajando en numerosos proyectos, obras y concursos, en estudios de reconocido prestigio. En el periodo de 1992 a 1997, Fernando Pino colaboro en el estudio de los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno Mansilla y, con posterioridad, en el estudio del arquitecto Juan Navarro Baldeweg. Manuel García de Paredes colabora desde 1990 hasta 1999 en el estudio Paredes, Pedrosa arquitectos. Desde el año 1998, han obtenido diversos premios nacionales e internacionales de arquitectura, tales como EUROPAN 5 y 6, el Centra Abierto de Actividades Ciudadanas de Córdoba (CAAC) o las viviendas para la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS). Desde Septiembre de 2000, desarrollan su actividad profesional como Paredes & Pino Arquitectos. Tras terminar sus ciclos de doctorado, se encuentran en el desarrollo de sus respectivas tesis doctorales y han sido profesores invitados en distintas universidades nacionales e internacionales. En diciembre de 2004, Fernando Pino entra a formar parte como Profesor de Proyectos de la ETSAM. Obras Destacadas:
o Estación de Autobuses de Talavera de la Reina. Toledo o Mercado de la Encarnación. Sevilla o CAAC. Centro Abierto de Actividades o Ciudadanas. Córdoba o EMVS. Viviendas en Ensanche Vallecas 54 (2.778) o Edificio de Juzgados de lo Civil. Madrid
El Edificio El claro en el bosque. Del mismo modo que los claros del Bosque suponen la oportunidad de disponer de espacios de privilegio dentro de una estructura natural, continua y variable, la propuesta nace del entendimiento de la ordenación del Campus como ese “bosque urbano” en el que se ofrece la posibilidad de disponer de un vacío. Un recinto que contiene un vacío como continuidad de la vegetación en el que poder sitúan “los edificios” dentro del edificio para resolver de un modo pragmático y eficaz el funcionamiento del programa solicitado. La clave por tanto es la de cómo situar los vacíos entre las piezas edificadas dentro de una forma envolvente dada que es la que viene dada por la ordenación general del Campus de la Justicia.
Disposición celular. El sistema estratégico de resolución del edificio se formula mediante la adición y transformación de piezas. Células independientes, orientadas, cuya forma y disposición dependen del equilibrio entre el programa que acogen y las relaciones que deben establecerse tanto con el resto de las células vecinas como con la membrana exterior. Un proceso abierto que permite la adaptación formal flexible dependiendo del grado de precisión que se vaya incorporando en el proceso de diseño del edificio.
Vacío y construcción. El edificio está proyectado considerando al mismo tiempo los espacios construidos y los vacíos entre ellos, entendiendo que la arquitectura y la valoración del espacio que le da carácter en gran medida se encuentra en estos espacios intermedios de tránsito entre los objetos arquitectónicos. De esta manera la “membrana de hiedra artificial” que da fisonomía y protege al conjunto se proyecta permitiendo un espacio intersticial que no es nunca tratado como residual sino cargado del mayor contenido del proyecto.
Campos circulatorios. Desde el espacio central se establece una circulación de público sobre un área reducida utilizando los núcleos de público, lo que permite establecer un mayor control sobre el movimiento de visitantes a través del edificio. Por el contrario, el personal accede a los núcleos de acceso restringido a través del jardín perimetral.
Estrategias energéticas. Formarán parte importante de los criterios de diseño, temas como el aprovechamiento no sólo del agua de lluvia, sino de un sistema de reutilización de aguas grises para el riego de las zonas ajardinadas que rodean al edificio, o la utilización de sistemas constructivos que ahorren tiempo y esfuerzo humano y eviten ciclos construcción destrucción durante el proceso constructivo. Especial importancia tiene la membrana doble exterior que funciona como un colchón protector que reducirá los saltos térmicos entre exterior e interior del edificio. Esto permite atemperar las zonas intermedias y equilibrar con las distintas densidades de protección o el movimiento y control voluntarios del aire, las diferentes partes y necesidades del edificio.
Colaboradores David Pérez Herranz Arquitecto
|